Català  

La Arqueobotánica

Aunque son menos visibles que los huesos, los vegetales también dejan rastros arqueológicos.

Es posible encontrar granos y frutos entre la tierra, que podemos recuperar mediante la técnica de la flotación.

Podemos identificar la especie concreta y extraer información sobre el clima, la vegetación o el tipo de alimento de nuestros antepasados. La disciplina que se encarga de estudiar las semillas es la carpología, y la que se centra en el estudio de los carbones que aparecen en los estratos es la antracología.

De todas formas una de las disciplinas más desarrolladas en el estudio de las plantas es la palinología, que identifica el polen arrastrado por el viento y depositado en los sedimentos que posteriormente excavamos. Cada tipo de planta tiene un polen característico, identificable mediante el microscopio. Es así como podemos saber qué tipo de vegetación y, por lo tanto, qué clima acompañaba a los animales y a nuestros antepasados.

Otra técnica es el análisis de los fitolitos. Éstos son partículas microscópicas de sílice que se precipitan entre los tejidos de determinados vegetales.

Los fitolitos son extremadamente resistentes a la descomposición y en ocasiones nos permiten saber el tipo de plantas que han existido en un determinado tiempo pasado.

Foto superior izquierda: Análisis de palinología, donde se identifica el polen arrastrado por el vento y depositado dentro de los sedimentos.

Foto superior: Muestra de fitolito.

Practicando la técnica de la flotación en Atapuerca.
Practicando la técnica de la flotación en Atapuerca.